Logo UNAD
Unad
Zona Caribe

Noticias

Enero 2021 

¡La UNAD sigue creciendo! El año académico 2021 lo comenzamos con una nueva tendencia de crecimiento en los indicadores de demanda y retención estudiantil, en los últimos tres años hemos alcanzado las cifras más altas no sólo de nuestra propia historia sino de cualquier institución de educación superior en el país. Por eso somos la primera megauniversidad colombiana.

En este saludo de nuevo año a nuestra comunidad educativa quiero extenderles infinitas gracias, primero a las miles de familias de compatriotas que periódicamente ratifican su confianza en nosotros, y han visto a la UNAD −más ahora en pandemia− como la mejor opción de formación virtual frente a la muy diversa y cada vez más amplia oferta que se propaga en el país día a día. También es el momento de ratificar el reconocimiento a los miles de líderes Unadistas que trabajan sin cesar por afianzar nuestros propósitos educativos de servir a la sociedad colombiana.

Este reconocimiento y alta demanda nos genera a la vez un enorme compromiso de calidad y calidez en el servicio y eficiencia en la gestión. La grandeza visionada para la UNAD va más allá de las importantes cifras de cobertura poblacional y geográfica en estudiantes, egresados, docentes y comunidades regionales, entre otros, sino que se afirma en su política de mejoramiento continuo que vela con mínima tolerancia mientras algunos fallos intentan afectar nuestro devenir educativo. Queremos preservar la armonía y motivación que se requiere en el aprendizaje del estudiante, derivadas de un excelente acompañamiento y en el máximo esfuerzo para la pronta, oportuna y debida respuesta a todos sus consultas; en la cualificación técnica y pedagógica de nuestros queridos docentes; y en el aseguramiento de las mejores condiciones tecnológicas, de infraestructuras físicas y de procedimientos, así como de procesos efectivos al servicio del bienestar de todos los miembros de nuestra comunidad universitaria.

Tres poderosas razones nos deben llevar a actuar siempre, sin excepción, dentro de los más altos estándares de calidad, de compromiso académico, de eficiencia en la gestión y, sobre todo, de ética.

Primero, porque somos una entidad pública. Somos una herramienta clave del Estado y representamos la visión de un país que sueña con ser más equitativo, tolerante y próspero, y aunque sea muy bajo el porcentaje de recursos que recibimos  per cápita por cada estudiante, por parte del Gobierno  Nacional en comparación con otras universidades públicas, hemos demostrado en las últimas décadas que lo público también puede ser sinónimo de eficiencia y de transparencia en el ejercicio de los gastos e inversiones de recursos que los compatriotas, con su esfuerzo, pagan a través de la tributación. Además, porque nuestros estudiantes y sus familias hacen un enorme esfuerzo por pagar las matrículas que hemos buscado que sean asequibles. No retribuir lo invertido en el proceso formativo y en su ciclo de vida con la UNAD sería una forma de defraudarlos y de reducir la esperanza de la movilidad social que genera una buena educación.

Segundo, porque nuestra actividad se concentra en la educación innovadora y pertinente como un servicio público consagrado en la Constitución Política, y que en la UNAD respetamos y trabajamos para elevarlo al nivel de derecho, permitiendo que cada vez más colombianos puedan dignificarse, a través de la educación, para mejorar sus condiciones personales, familiares y sociales. La sociedad toda por ello está en su derecho de vigilarnos y, con gusto y responsabilidad, anualmente siempre le rendimos cuentas sobre nuestro quehacer.

Y tercero, porque sin la UNAD miles de compatriotas difícilmente podrían educarse en las regiones colombianas. Eso nos obliga a realizar una efectiva gestión para llegar con programas y servicios de alta calidad a cientos de municipios a los que ninguna o muy pocas  otras universidades acceden; por ello 2021 nos obliga a reducir y a evitar errores administrativos, procedimientos mal estructurados académicamente, inversiones tecnológicas poco efectivas, o incorporar colaboradores que devenguen salario sin la debida correspondencia con su trabajo productivo, pues estos aspectos retrasarían  innegablemente nuestro sueño no sólo de ser los más grandes sino los mejores.

Jerónimo de Estridón, o San Jerónimo, que hace 16 siglos tradujo la Biblia del griego y del hebreo al latín, sentenció que “Corruptio optimi pésima” o sea, que “la corrupción de los mejores es la peor de todas”. Me permito traer esta categórica sentencia para comparar el enorme riesgo que tenemos, en Colombia, si, especialmente, las universidades públicas no respondemos con eficiencia, ética y calidad, a lo que nuestros proyectos educativos y la sociedad espera y demanda de nosotros en cada región del país.

Comúnmente se entiende la corrupción como la apropiación y desvío intencional e indebido de recursos, tráfico de influencias, pago por conductas ilícitas y favorecimiento injustificado a personas o grupos. Una universidad pública como la UNAD, que crece en sus demandas por los servicios y programas educativos que oferta, requiere a la vez ampliar la vinculación de personal, la gerencia efectiva de los recursos que administra, la eficiencia de los procedimientos académicos pedagógicos y tecnológicos de sus plataformas, el bienestar de los actores clave de su accionar educativo, así como dar cuenta clara y oportuna  de su actuar en el escrutinio público de familias, egresados y organismos externos, que deben visibilizar la transparencia de su gestión integral. Por ello, todos debemos esforzarnos en el ejercicio óptimo, impecable y eficiente de nuestras responsabilidades individuales y colectivas.

Pero ¡cuidado!, la corrupción, también es sinónimo de ineficiencia, mal servicio y despilfarro. Cuando estos tocan la puerta debemos estar alertas, porque se comienza con falta de atención, de voluntad y de desatención en los detalles, y esos son “lujos” que no podemos permitirnos nunca.

En nuestro metasistema organizacional planificado al detalle, hoy podemos visualizar, cual tablero de control de un avión, señales sobre la evolución de nuestro plan de vuelo, para poder identificar cuando hay planes estratégicos con resultados efectivos en los sistemas que lo integran; podemos valorar al detalle la gestión de las vicerrectorías, escuelas, zonas, y todas las unidades que lo integran, sabemos de antemano por qué no están logrando sus metas; cuando hay programas y cursos que incrementan, de forma preocupante, su tasa de deserción; cuando el nivel de peticiones, quejas y reclamos supera los estándares mínimos deseados; y cuando los compromisos de construcción curricular, creación de programas o apertura de nuevas cohortes no se cumplen, entre otros.

Una megauniversidad, como la UNAD de hoy y del mañana, no puede permitir que indicadores como los de deserción, quejas, ausencia laboral, inacción de los docentes mal evaluados (porque hasta el estudiante con menos interés de aprender sabe cuando su profesor es bueno o no), reprocesos y no respuesta efectiva y oportuna ante los requerimientos de cada miembro de la comunidad universitaria, no sean atendidos inmediatamente. Permitir que estas acciones no se corrijan constituye para nosotros una forma de expresar también corrupción. Eso será inadmisible en la UNAD, y quien considere que nuestra exigencia supera su voluntad o capacidad de trabajo productivo, no debe tener cabida en esta Universidad.

Por ello, apreciados estudiantes, líderes y colaboradores Unadistas, estemos atentos a denunciar :

  • Si un profesor no cumple sus compromisos, no responde con calidad a su proceso formativo, o pide favores o acciones indebidas;
  • Si un funcionario responde mal, no gestiona su solicitud diligentemente, o es grosero;
  • Si un líder directivo le maltrata, no le exige lo que es debido, es permisivo con algunos, no motiva y es renuente frente a su labor…

Para ello, quiero anunciarles con orgullo que en la UNAD no nos detenemos y continuamos implementando mejoras. Una de ellas es la adopción de un robusto Sistema de Atención Integral SAI, a través del cual canalizamos toda esta clase de inquietudes. No duden en recurrir a este servicio,  a  partir de la primera semana de febrero próximo a través del enlace Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Hoy en la UNAD contamos con los mecanismos, medios y canales de atención, seguimiento y respuesta para cualquier irregularidad, aunque sabemos que estos no solucionan problemas relacionados con falta de voluntad, negligencia, mala actitud y ausencia de compromiso de algún servidor de esta comunidad universitaria. Somos conscientes que el ejemplo, el compromiso, el ojo objetivo y analítico sobre el actuar de todo el metasistema y el tener carácter e integridad para realizar las respectivas denuncias, cuando sean necesarias, constituyen el mejor ambiente para que quienes no son dignos de llamarse Unadistas, busquen, mejor, otros caminos.

La Universidad es, por esencia, un conjunto de líderes. No importa su cargo, quienes compartimos esta causa social educativa, que laboramos en torno del saber, de la ciencia, de la verdad y del aporte social. La UNAD como toda organización humana comete errores, la diferencia es que estos, deben ser convertidos en oportunidades de mejora cuando se ocasionan por desconocimiento, incomprensión o buena fe, pero si están motivados por la mala fe y el daño premeditado no tienen excusa, y , en cambio, tendrán el rechazo rotundo de nuestro conglomerado humano. Esta Institución es y debe ser siempre ejemplo para la nación.

Apreciados Unadistas, la formación integral y el liderazgo educativo inician en los programas y servicios que ofrecemos, en las estructuras microcurriculares, en los procesos académicos, en la cualificación docente, en la eficiencia de la infraestructura digital y de laboratorios, en los adecuados servicios y atención administrativa, y en el impacto generado por los programas  y estrategias de bienestar, entre otros, pero su plena realización se da cuando todo esto se acompaña del ejemplo, de la dignidad en el actuar de nuestro liderazgo como docentes, directivos y administrativos, en la ética frente a lo público y en la coherencia entre el discurso, la práctica y los altos ideales de vida de parte de quienes estamos llamados a dar ejemplo:  Somos la Comunidad Unadista que esta plenamente convencida que a #MásUNADMásPaís.

 

Atentamente,

Jaime Alberto Leal Afanador

Rector

Ver todos los artículos

Universidad Nacional Abierta y a Distancia UNAD de Colombia

Institución de Educación Superior sujeta a inspección y vigilancia por el Ministerio de Educación Nacional - SNIES 2102
En Bogotá D.C. (Colombia) Tel: (+57)(1)375 9500  Línea gratuita nacional: 01 8000 115223
Atención al usuario
Buzón de notificaciones judiciales
anticorrupcion@unad.edu.co

 © Copyright UNAD 2021